Blog de Antonio Gutiérrez

La vida es movimiento, el movimiento es vida


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exercising_weights_brain_800_9217Consejos prácticos  para mejorar la memorias de las personas mayores

Cuando hablamos de ejercicio casi siempre lo asociamos al cuerpo, pero no sólo nuestro cuerpo tiene que  estar en movimiento  sino también nuestra mente. La memoria, los pensamientos, los recuerdos deben de ser  ejercitados. Los músculos tienen la capacidad de contraerse, de estirarse, de adaptarse, pero si no se usan se atrofian, perdiendo su función , menguando por tanto nuestra calidad de movimiento. Usemos ese ejemplo para entender el funcionamiento de nuestra memoria. El ejercicio mental  es muy beneficioso.

El Dr. Antonio García Trujillo, neurólogo y director del centro Mente nos propone  en los siguientes párrafos varias formas de  ejercitar nuestra memoria. “La mayoría de los fallos de memoria son el resultado de una falta de atención: las personas mayores necesitan prestar más atención a lo que hacen.

Para mejorar esta atención debemos estar más en lo que hacemos y solo realizamos una actividad cada vez. Nos podemos ayudar describiendo los pasos de cada actividad; Ejemplo: voy a la habitación a buscar las gafas, saco mis llaves, abro la puerta y las dejo como siempre en el llavero de la pared.- Nunca cambie el orden de las cosas.

Mejoremos nuestra organización mediante un calendario (o agenda) donde anotaremos y vigilaremos diariamente nuestra programación, una libreta de bolsillo donde iremos anotando todo lo que no cabe en nuestra memoria (nos esforzaremos antes de consultarla) y un reloj avisador para controlar mejor el tiempo (ya sea de apagar el fuego de la cocina o de tomar un fármaco).

Las imágenes nos ayudan a recordar: cuando rememoramos acontecimientos del pasado solemos hacerlo a través de imágenes o escenas, por ello ejercitando la descripción de objetos por ejemplo con los ojos cerrados describir los objetos de una habitación y describir situaciones como si fueran películas (ejemplo: contarse todo lo que hizo ayer, describir situaciones a los familiares, etc…) Siempre añadiendo el máximo de detalles para que la imagen sea lo más clara posible.

Para recordar  los nombres que con tanta facilidad se olvidan, relacionar el nombre con otros datos, como puede ser asociado al de un conocido o famoso;

Ejemplo: Felipe como el príncipe o Pedro como mi vecino, con sus rasgos faciales. Ejemplo: Pedro es calvo, con su profesión, etc.Puede ser útil recorrer el alfabeto iniciando por nombres que empiecen con la “A” y seguir así con el resto de las letras del abecedario. Para no perder el hilo de la conversación debemos participar activamente dejando de lado nuestras preocupaciones: Preocuparnos más por los que nos rodean y mantenernos informados”.

Algo importante, no espera a llegar a la vejez para practicar estos ejercicios. Hoy, ahora, es el momento para ejercitarla y mañana disfrutar de los beneficios de una buena memoria.

 

 


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“Charcos y agua estancada”

La vida sedentaria y la inmovilidad como causas de enfermedad

¿Cuántas campañas serán necesarias para prevenir la enfermedad?¿ Cuánto dinero habrá que invertir para mejorar la calidad de vida de nuestra sociedad? No tanto como el que  habrá que utilizar para curar o aliviar las múltiples enfermedades que podría haberse evitado con una buena inversión en educación para la salud. Cuando se trata  de invertir en inmuebles e incluso  en producción, nos animamos pensando en los beneficios que vamos a obtener, ya sea a corto o a largo plazo. Otra cosa es la salud. Grandes empresas invierten en conseguir ciertos productos que contribuyan a tratar ciertas enfermedades. Pero pocas son las que  buscan la manera de evitar su aparición ¿?

Desde este blog  qcharco1uisiera  invitar a los lectores a pequeñas reflexiones. Muchas de nuestras dolencias, disfunciones orgánicas y enfermedades han hecho su aparición de forma lenta. Podríamos decir gota a gota, sin olvidar que a veces aparece alguna tormenta  en nuestra vida de forma accidentada. Pero por lo general las cosas suceden por dejadez, por desconocimiento o por desmotivación (las tres “Des” de los fracasos). Vemos un ejemplo práctico en un charco o un lugar en donde el agua está estancada: lugar de gérmenes, lugar de humedades, agua no bebible. Y todo por estar parada. Comparemos esto con un cuerpo, sedentario, estancado, inmóvil o por lo menos con poca actividad.

Traigamos a nuestra memoria la cantidad de ancianos que enferman a partir de la disminución de la actividad. Aquellos que, por diferentes motivos (embolias, parálisis, o falta de alguien para atender), dejan de salir a dar su paseo postrándose en un sillón o cama. Son “caldos de cultivo” para la aparición de infecciones: catarros, neumonía, infecciones de vías urinarias, úlceras por estar encamados. Recordemos a aquellos adultos que sufren colesterol o ácido úrico, cálculos biliares o renales. Enfermedades que son causadas, además de otros motivos, por un enlentecimiento de la actividad metabólica. A igual que la obesidad, los dolores articulares por sobrecargas, la hipertensión arterial, muchas de las cardiopatías, etc. Podríamos nombrar un sinfín  de enfermedades que sería posible evitar solamente con un poco más de movimiento y actividad. Se utilizan mucho el término “tiene una enfermedad crónica”. Bien, pero me pregunto, ¿antes de ser crónica fue aguda? Era el momento  de educar y hacer lo posible para que no se convirtiese en crónica, pero más importante era haber educado para que ni siquiera fuera “aguda”.

 

Donde hay estancamiento hay filtración. Una terraza en la que no se drena bien el agua trae complicaciones a las personas que viven debajo. Y así ocurre con nuestro organismo.

No solo disminuiríamos el coste sanitario sino que además evitaríamos males mayores y mejoraríamos nuestra calidad de vida. Un programa que animase a las personas a moverse, a estar activas, contribuiría enormemente a construir una sociedad sana, cierto que algunas economías  interesadas alrededor de la enfermedad  también dejarían de “moverse”. Cada persona es responsable de lo que le corresponde hacer a ella. Si todos pusiéramos de nuestra parte de seguro que podríamos hablar de “sociedad del bienestar”. De no ser así tendremos que hablar de “suciedad para no estar-bien”, porque un charco, un lugar de agua estancada llega a ser agua sucia. Ahí queda eso.

Antonio Gutiérrez

 


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Lgiving_hug_pc_800_3332 (1)as personas que han recibido caricias son  más estables emocionalmente y se recuperan mejor

La medicina como otras muchas ciencias está en continua evolución, la investigación de nuevos productos para la salud, la utilización de los principios activos de las plantas medicinales, las nuevas tecnológicas, etc.. crecen y se desarrollan a un ritmo vertiginoso. Muchas vidas han sido salvadas gracias a estos adelantos. Pero ninguna de estas sustancias puede sustituir otra “sustancia” con un tremendo valor terapéutico  que poco a poco hemos ido dejando a un lado, ya sea por distorsión social, por complejos , por miedos o simplemente porque no se le ha dado toda la importancia que debe tener.

Nada más nacer recibimos de nuestra madre ese calor, ese cariño amoroso desprendido por las manos, por la piel, por todos sus poros. El dulce sonido de su corazón nos transmite tranquilidad.  Estamos hablando del tacto.

Tocar, acariciar, puede comunicar más amor en cinco  segundos que las palabras en cinco minutos. Abrazar a alguien que haya pasado un mal  día puede tener un efecto consolador o de apoyo, siendo en ocasiones más eficaz que muchas palabras bonitas. Saludar a alguien estrechándole la mano con calidez, con sinceridad, no apretujándole,  está diciéndole “estoy contigo, adelante, ánimo”.

Nuestra cultura ha ido desplazando el tacto afectivo, cariñoso, relevándolo por el toque sexual, no teniendo  nada que ver uno con el otro. La “visión” del abrazo entre dos amigos puede ser mal interpretada, los propios padres dejan de acariciar a sus hijas adolescentes, los familiares cuanto más mayores se hacen van dejando aparte esa expresión corporal de nuestro interior.  Tocar, considerado en muchas ocasiones como tabú , tiene un gran efecto en nuestras emociones, en nuestra sensibilidad , en el desarrollo de  nuestra personalidad  y en nuestra salud.

Podemos comprobar que al acercarnos a alguien, invadir su espacio personal, suelen retroceder para no  ser tocados. Si intentas tocar su hombro de forma cariñosa puede ser mal interpretado y mucho más dependiendo del sexo.  Nuestro cuerpo, nuestras postura, nuestra cara, nuestro andar, nuestro hablar, expresan lo que somos, y la forma de tocar no se queda atrás. Tocar forma parte de la vida, los animales lo hacen con gran ternura, se acarician, con lo que pueden y tienen, sin ir más allá de una expresión afectiva. Nosotros los humanos, dejamos la práctica porque nos cuenta diferenciar entre los que es cariño, afectividad, expresión y lo que es el toque erótico o en la práctica de la sexualidad.

Existen interesantes estudios  que revelan que  los niños de hogares con padres cariñosos, y que los tocan, presentan un aspecto y actúan de una forma diferente que los que rara vez son acariciados. Las personas, así como los animales, se sienten mejor respecto a sí mismas, son menos hostiles y más abiertas.

La mayoría de investigadores, antropólogos y psicólogos están de acuerdo en que, en vista  de las restricciones del tacto y, del comportamiento en nuestra cultura  casi ninguna persona recibe la estimulación táctil adecuada y el contacto cariñoso.

Respecto a la salud, a la recuperación de  enfermedades u operaciones hay una notable diferencia entre aquellos pacientes que recibieron por parte de sus familiares y del personal sanitarios caricias en su manos, en su cara  o  en sus hombros, y  aquellos que  sólo recibieron un atención técnica o con fármacos.

Pongamos una dosis de cariño táctil en los que nos rodean y podremos observar auténticos cambios en su conducta.


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IMG_0434 Un buen programa retrasa el proceso de la osteoporosis y mejora el estado general de la persona mayor

Cuando acude al gimnasio una persona mayor con problemas de osteoporosis, frecuentemente mujer, se plantea un pequeño dilema: lo más conveniente es lo que menos gusta al cliente y conlleva cierto riesgo para el monitor, que debemos asumir si de verdad nos implicamos en procurarle el máximo beneficio.

   Siempre dependiendo del  grado evolutivo, ya que en la osteoporosis es mas exitoso y eficaz prevenirlo que curarlo o reducirlo, lo primero que tomaremos en consideración es,  una nutrición  equilibrada con abundancia de calcio  y luego un buen plan de ejercicio físico con una rutina de fuerza con resistencias y  disminuir el café, tabaco, alcohol y sedentarismo.

   El cuerpo que está casi siempre en reposo, se acostumbra a funcionar gastando los mínimos básales , así a menos músculo, menos ejercicio, dejando los sistemas cárdio-respiratorio, circulatorio, metabólico, óseo y muscular reducidos a la mínima expresión y solo se abastecen las necesidades vitales.

   Hay que tener en cuenta que el metabolismo del tejido óseo , incluyendo la asimilación de minerales, es estimulado en gran parte por las tracciones importantes que experimenta, o sea,  el hueso por falta de movimiento pierde densidad mineral y calcio, dando lugar a una fase preliminar a la osteoporosis llamada  osteopenia.

    Está demostrado,  que el entrenamiento físico con intensidad moderada, tres o cuatro veces a la  semana de forma continuada, provoca ganancia ósea, beneficio equivalente a la importancia de la carga,  o por lo menos frena la perdida si la actividad es suave. Los más indicados son los ejercicios de fuerza, a ser posible con máquinas, pues se pueden regular y controlar mejor, aunque también se puede emplear el propio cuerpo o pesos libres.

   Los beneficios del ejercicio afectan localmente, o sea sobre los huesos implicados en el trabajo y tener muy presente que cuanto mas carga se levanta al año, más beneficio óseo.

    Se deben realizar unas tres series de seis a doce repeticiones con el 80% del máximo peso levantado. Trabajar como mínimo tres o cuatro días ,las rutinas lo más completas posible, procurando dos o tres ejercicios por cada grupo muscular grande, con mayor incidencia en los ejercicios de piernas, cadera y columna baja.

   Sé que lo dicho rompe un poco con la prescripción generalizada de aconsejar actividad física suave que se suele aplicar a la gente mayor y  que esta recibe con más agrado, pero según los últimos estudios realizados sobre el tema, está demostrado que es más conveniente un tipo de ejercicio controladamente más agresivo, y pensar que la natación y el andar , aunque beneficien muchas otras cosas, tienen muy poca incidencia en ganar o evitar perdida ósea


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graficoHay cierto “color” que incomoda a más de uno. Una llamada del banco nos recuerda que hemos sobrepasado  nuestro saldo. A partir de ese momento los intereses por estar “en descubierto”  van a ir en aumento. Alguna compra fuera de tiempo, algún capricho o quizás una necesidad creada ha acabado con nuestro saldo. Los números rojos hacen su aparición. Pudiendo superar el precio que hemos pagado por  el objeto comprado, si no solventamos a tiempo la situación.

Nuestro cuerpo nos da mucho crédito durante años. Su maquinaria es casi perfecta. Su sistema informático, el más avanzado. No superado hasta hoy por ninguna  ingeniería avanzada. Le exigimos cuando trasnochamos demasiado, abusamos de él castigando el hígado o los riñones (bebidas alcohólicas, estimulantes, exceso en la alimentación), etc.. También cuando damos rienda sueltas a las emociones negativas: rencores, odio, envidias, celos.

El cuerpo nos avisa para decirnos que estamos acabando el saldo.. Podemos traducir sus avisos por números rojos: ¡Alerta! Tu economía está tocando fondo.

Cada síntoma ( dolor de cabeza, trastornos digestivos, tensiones musculares, insomnio, etc…) es una señal de que algo está pasando en nuestro organismo.

¿ Echar a la papelera  la carta del banco que le notifica sus números rojos le solucionaría el problema? Sin embargo lo hacemos con la salud. No prestamos atención a los números rojos. Hacemos caso omiso de sus cartas y continuamos con los mismos hábitos negativos que nos hacen menguar la salud.

Algunos tienen la costumbre de pedir prestamos para quitar los números rojos. Números que se han ido sumando poco a poco. Pregunto: ¿ Si no pudieron pagar  esas cantidades mínimas como van a pagar un préstamo mayor? Digo, yo.

Durante largos periodos de tiempo descuidamos nuestra salud. Luego, de repente nos da la neura de apuntarnos a un gimnasio. Incluso a varias actividades  al  mismo tiempo para aprovechar la cuota que uno paga. Con el consiguiente riesgo de sobrecarga muscular y agotamiento, tanto por la falta de adaptación como por el exceso de ejercicio en un cuerpo que no está acostumbrado. ¿Cuánto tiempo dura esa euforia? Aproximadamente el 65%  de los que se apuntan a un gimnasio lo dejan antes de  cuatro meses.

La mejor inversión es  el ahorro constante. Gastar menos, usarlo con inteligencia, no derrochando en aquellas cosas superfluas de las que  no tenemos realmente una necesidad.

En la salud igual: cuidarse el día a día, no exigirle  al cuerpo más de lo que tiene, conocer su lenguaje para entender cómo se encuentra. Escuchar sus llamadas de auxilios para ponernos en marcha, buscando soluciones. No nos conformemos en pedir prestamos, especialmente cuando están muy altos. Puede que el precio que usted pague por no cuidarse sea más caro que el que tendría que pagar para no perder la salud.

Sea buen economista..


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10 Pautas para mejorar la salud

Hay que buscar  tiempo para la salud

 

En los últimos días de  2014 y en las primeras semanas de 2015 , las agendas, dietarios y demás  estarán repletos  de los proyectos para el  nuevo año. Entre los cuales estará, como es obvio y está de moda, “cuidarme más, comer  mejor y hacer ejercicio”, amén de crear hábitos buenos y propósito de acabar aquello que dejamos  pendiente el año anterior.

A algunos lo2015_red_blocks_angled_800_10403s “reyes” les han traído zapatillas, chandals y otros elementos  de deporte para estimularnos. Haremos un programa para cada día de la semana, compraremos un reloj con sonido más fuerte para no tener la excusa de   -no lo oí -.

“ Quiero empezar el año con  buen pie”, “este año va a ser significativo para mí”, “he  decidido que ha partir de ahora me cuidaré más”, son frases que se pueden oír con frecuencia en aquellas personas  que  quieren mejorar – como la mayoría, supongo-.

Pero no todos saben qué hacer, por ello quisiera desde estas saludables letras ayudarle a  crear ciertos hábitos, hábitos de vida sana. Para ello es necesario primero reconocer que existe en nosotros ciertos hábitos de deterioro, hábitos negativos que deben ser quitados y reemplazarlos por  nuevas actividades, tanto físicas como psíquicas.

Veamos algunas pautas.

1) Planifique su tiempo y actividades. Respete su decisión e intente llevarla a cabo. La  pérdida del tiempo es muy frecuente por lo que aprovecharlo nos dará  mayores beneficios y una mayor satisfacción personal.

2) Tenga un tiempo personal .  Los compromisos, los trabajos, las responsabilidades,etc. se pueden convertir en ladrones de nuestra intimidad, de nuestro tiempo personal. Busque, por lo menos  un momento de quietud, de reposo, de soledad. Un momento donde  usted pueda escucharse, relajarse.

3) Cuide la alimentación. No podemos hablar de salud óptima sin nombrar una buena nutrición. Así como nos comportamos como pensamos, nuestros tejidos están constituidos de aquello de lo que les alimentamos. Aumente el consumo de frutas, vegetales y legumbres, disminuya el exceso de bebidas alcohólicas y del café. Evite las comidas copiosas. Tome un buen desayuno – no sólo café con leche -, haga una cena ligera. Disminuya los alimentos grasos, frituras y conservas. Realice pequeñas curas, haga algunos ayunos cortos.

4)Dele  movimiento al cuerpo. Todo lo que tiene vida se mueve. La vida es movimiento, muchos de nuestros problemas de rigidez tanto física como mental viene por  una falta de  movimiento. Cuando realizamos ejercicio los procesos metabólicos del  cuerpo son  realizados con mayor efectividad, los nutrientes son  mejor  asimilados. Los órganos de eliminación y filtración mejorar  su actividad, el riñón, la piel, el intestino y los pulmones tiene un funcionamiento óptimo. Una hora diaria o por lo menos cinco a la semana son suficientes. Deje de lado el “sillón-bol”

5) Cultive las relaciones humanas.  Somos seres sociales y en esa relación con los otros nos conocemos, crecemos y nos “alimentamos” mutuamente. Durante este año realice actividades de relación, comparta con otros, tenga metas conjuntas. Abra su vida a otros.

6) Higiene mental. Lea libros constructivos, escuche música, practique alguna afición que tenga que ver con  desarrollar las habilidades psíquicas. Huya en lo posible de la “caja boba”, de  la bulimia televisiva y del “zaping”.

7) Dedíquele tiempo a la familia y a los amigos. Una buena relación a este nivel es una vacuna excelente ante las tensiones diarias y las situaciones difíciles, tenga un su hogar un refugio para los días de tormenta.

8) Descanso lo justo, no más. Duerma las horas necesarias, descanse. Practique el yoga español, o sea la siesta. Dele tiempo alcuerpo para recuperarse. Por algo se dice “ consulte con la almohada” o “mañana cuando me levante veré las cosas distintas”.

9) Vuelva a la  vida sencilla. El exceso de  comodidades, el aumento del materialismo nos lleva a una insatisfacción – aunque algunos no lo crean – que nos conduce a consumir más para llenar ese vacío. El apreciar las cosas sencillas, disfrutar de un “pan con tomate”,de una puesta de sol, del olor de una flor, o de  al travesura de un niño nos ayudará a  contemplar la vida desde otro óptica.

10) Aprenda a amar y amarse, a aceptase y a aceptar a otros cada día un poco más. No olvidemos que vivimos con “nosotros mismos”. No podemos rechazar nuestra propia carne, nuestra propia persona. Necesitamos vivir  en paz. Muchos de los problemas psicofísicos tiene una raíz de amargura o de no aceptación personal. Dese el placer de  regalarse algo. Usted vale la pena. Sáquele el jugo al dos mil quince.

 

 

 

 

 


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Vivir jubilosamente

Cumplir sesenta y cinco años, no debe ser el final de una etapa, sino la continuación de una vida jubilosa

Jubilación y júbilo, dos palabras  latinas  con una misma raíz pero con connotaciones , en nuestras sociedad, muy dispares. Sinónimos de jubilación son: retiro, alejamiento, separación, destitución, baja, pensión, paga. Según el diccionario  jubilación quiere decir: acción y efecto de jubilar o jubilarse. Es decir un paso de un estado a otro,  un proceso dinámico. No es, antes trabajaba y ahora no trabajo, no es antes era útil y ahora soy inútil. No es “antes era válido y ahora….” La jubilación es un proceso, con una trayectoria, con una acción para continuar la vida en otra dinámica distinta, pero no con una connotación negativa.

Para muchos la jubilación es un paso hIMG_0434acia la inactividad. Hacia una falta de movimiento, que sin duda alguna, acabará con estancamiento, y de ahí, hacia alguna enfermedad. Muchas son las personas que dicen: se jubiló y empezó a cambiar su carácter, se retiró y empezó a tener todo tipo de enfermedades, etc.

Sería interesante, cara a la salud física y mental, no dejar de estar activo. Eso, sí, no trabajar al ritmo de una actividad laboral ( el cuerpo ya no está para ello), pero sí  estar ocupado en distintas actividades (deporte, trabajos manuales, grupos sociales, trabajos de campo),etc.

Veamos la palabra : júbilo. Palabra  que tiene ver con “viva alegría, y especialmente la que se manifiesta con signos exteriores”.

Podríamos decir que lo ideal,  cosa que no significa “inalcanzable”, sería vivir una jubilación con júbilo, con alegría, con dinamismo, con optimismos. Eso sí, dentro de una realidad objetiva personal de limitaciones características de la edad.

No olvidemos que la inactividad es un caldo de cultivo para las enfermedades. Un cuerpo que no se mueve es un cuerpo que no responde ante las demandas, ya sean físicas o psíquicas.  Vivir con júbilo es vivir con expectativas positivas de futuro, con esperanza, con ilusión, con ganas de continuar  con  la vida. Las personas jubiladas disponen de más tiempo libre. Un tiempo que , de no tener responsabilidades o compromisos, puede volverse contra sí mismo.

Formar parte de grupo social es vital para las personas jubiladas. Todos tenemos nuestros días, unos mejores, otro peores. Por ello e vital sentirse apoyado, sentirse útil, sentirse amado y amar. Son necesidades básicas para el desarrollo de  la vida. Recordemos que la alegría, el optimismo, el júbilo, activa mecanismos neurológicos y endocrinos que provocan un aumento de endorfinas, sustancias que mejoran el estado de ánimo y nos ayudan a estar mejor físicamente.

Tenga una vida jubilosa.


 


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Los cambios de temperatura y ambientales influyen en el organismo

 

“Con esta humedad me duelen más los huesos”, “ le dio un viento en la cara y se le ha quedado torcida”, “tuvo frío en la vejiga y desde entonces se encuentra mal”, etc… podemos oír  frases como estas con frecuencia en “radio-calle”. Cada uno de ellas hace referencia a la influencia del clima sobre el cuerpo. Dentro del ámbito de la salud y de la medicina hay diferentes criterios sobre  el tema, uno dicen que no tiene nada que ver, otros que sí. Pero… pregunten a los que han sido operados o sufren problemas articulares. Se resienten de las cicatrices y aumentan las molestias.

Los chinos, con una antigüedad mayor, ya hacían referencia a la influenfluffy_cloud_text_11026cia del clima. Ellos les denominan las energía perversas externas. Clasificándolas en

: viento, calor de verano, calor, frío, humedad y sequedad.

¿Ha comprobado que usted se encuentra mejor en ciertos ambientes? ¿Se ha ido a la montaña y ha experimentado una alivio de sus síntomas? Sin duda alguna el clima  y el ambiente influyen en nuestro organismo.

Ahora bien, ¿por qué a unos les influye y a otros no?

Tanto el enfoque naturista, desde la época griega, como los chinos y otras culturas antiguas tenían muy en cuenta lo que ellos denominaban “el terreno”. Hacían referencia al estado de nuestro cuerpo, de cómo nos encontramos, de cómo nos sentimos, de cómo vivimos. Si el terreno está bien puede combatir los cambios climatológicos. Ellos diferenciaban entre tres tipos de energía: energía perversas externas ( climatológicas), energía perversas internas ( las alteraciones psico-emocionales) y las energía no externa, no internas ( accidentes, hábitos de vida, alimentación, etc)

Lo cual quiere decir que si nuestro organismo está bien equilibrado tendrá la fuerza necesaria para combatir agentes externos que puedan afectar.

En la práctica se ve bastante claro. Después de una semana de trabajo intenso o después de alguna preocupación que ronda por nuestra cabecita, puede aparecer  catarros, infecciones, trastornos digestivos, etc.

Otros aquejan dolor de cabeza cuando se manifiestan vientos.

Los cambios de temperatura, salir a la calle con frío, entrar en casa con calefacción, destaparse durante la noche, tener los pies húmedos o mojados, salir a la calle con el pelo recién lavado y sentir el viento en la cabeza, etc, son situaciones que pueden afectar nuestra salud.

A veces es imposible luchar contra esos factores externos, pero sí podemos hacer algo para que nos afecten menos, recurrir a los remedios naturales que potencian nuestro organismo y las actitudes que nos ayudan a enfrentarnos a los cambios. Lo veremos en otros artículos.


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Alimentación y cocina

El apio limpia la sangre y reduce el colesterolapio

Una de las citas más conocidas de la edad antigua respecto a la salud es “ Que el alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”, haciendo referencia  a la  importancia de una buena alimentación que aporte los nutrientes necesarios para cumplir las funciones orgánicas y abastecer energía al cuerpo para su normal funcionamiento. Si fuéramos conscientes de la importancia de nuestra alimentación, con toda seguridad, disminuiríamos  el riesgo de muchísimas enfermedades o disfunciones: Obesidad, hipertensión arterial, diabetes,etc.

No exageraría nada si dijera que  alimentación sana y equilibrada  es la base para una sociedad sana. Mentalmente somos lo que pensamos y físicamente somos lo que comemos. Por tanto comamos mejor y nuestro cuerpo nos los agradecerá.

Hay alimentos  que tienen características especiales, cuyo consumo aporta beneficios a cuerpo, el apio es uno de ellos.

Su sabor es inconfundible   y el sonido  al masticar  los crujientes tallos tiernos no pasa desapercibido. Aunque  el apio no aporte muchos nutrientes, más bien es bastante pobre en hidratos de carbono y proteínas,  sí es muy útil  y recomendable en ciertas enfermedades. Las sustancias activas que contiene le hacen ser uno de los alimentos favoritos para aquellas personas que sufren retención de  líquidos, cálculos renales, ácido úrico, artritis,etc., gracias al notable efecto diurético  de su aceite esencial.

Provocando una dilatación  de las arterias del riñón, por lo que aumenta el volumen de orina contribuyendo a la eliminación de sustancias de desecho, como la urea y el ácido úrico. También está indicado en la hipertensión, especialmente si se toma en forma de caldo..

Estudios realizados  han demostrado que el apio es capaz de reducir el colesterol en sangre, uno de los males de nuestra sociedad debido al abuso de grasas y frituras.

El apio combina muy bien con la cebolla ( otro de los alimentos medicamento de gran eficacia). Se puede tomar en forma de caldo o jugos, crudo en ensaladas o también hervido. En este último caso si se combina con perejil, ortiga , cebolla o col obtendremos un caldo de propiedades depurativas.  El jugo fresco se pueden preparar a partir de los tallos y las hojas, se recomienda tomar medio vaso con cada comida, pudiéndose añadir unas gotas de limón.

Otra de las propiedades sorprendentes del apio  su contenido en glucoquina, una sustancia de acción parecida a la insulina, que disminuye el nivel de azúcar, por lo que está indicado en caso de diabetes.

No se recomienda su uso en  mujeres embarazadas especialmente  durante los tres primeros meses.

 

 

 

 

 

 

 

 


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El organismo dispone de mecanismos de autorregulación para no enfermar

 

Decir la”economia corporal observación es la madre de la formación” no sería muy descabellado. Si nos parásemos a conocer nuestro cuerpo, cómo responde ante situaciones que le crean algún conflicto, la forma en cómo se comporta en determinados momentos, nos daríamos cuenta de cuánta sabiduría y enseñanza hay en sus mecanismos. El organismo está constituido de tal forma para preservar la vida. Buscando sobrevivir, crecer, desarrollarse y multiplicarse. Y entre otras muchas cosas: economizar

El cuerpo sabe muy bien que no  puede mantener mucho tiempo “los números rojos” y que no debe abusar de “tarjetas de crédito” durante largos períodos. Y mucho menos hipotecarse, porque luego tendrá que pagar intereses.

El cuerpo, un fiel ejemplo. Millones de células con un mismo objetivo: vivir. Una maravillosa red de comunicación ( sistema nervioso, hormonal,etc…)pone en contacto todas las partes del cuerpo. Todo él reacciona ante una infección. Los poros , como si  se tratasen de la válvula de la olla a presión, se abren para evitar el exceso de calor:el sudor se manifiesta.

Cuando hemos comido algo que le cae mal también reacciona.  Algún producto que, en caso de llegar a la sangre, pueda resultar muy tóxico, es eliminado antes a través del vómito o de la diarrea.

Cuando las energías empiezan a fallar, cuando las fuerzas se debilitan, el cuerpo se pone en marcha para inducirnos al descanso o al sueño. Nuestra mente, a veces atrofiada por la falta de uso y , en muchas ocasiones, por la disminución o ausencia total del sentido común, recurrimos a la toma de estimulantes, tonificantes y otros tantos “antes”, para sacarle algo más de sí.

 

El dolor: otro aliado. Nos avisa cuando algo va mal. Nos informa acerca de nuestro estado. Es nuestro guardián. Y sin embargo, en lugar de hacerle caso, tapamos el síntoma o la señal (el dolor), recurriendo de forma indiscriminada y con poca inteligencia al uso de fármacos que, muchas veces, están lejos de solucionar el problema, aunque sí es cierto que nos van a ayudar momentáneamente. Muchas de sus manifestaciones –para algunos llamadas enfermedades-, en algunas ocasiones no son otra cosa que la respuesta  a tantas y tantas agresiones a las que sometemos a nuestro cuerpo durante años. No nos engañemos, un día u otro, los abusos se manifiestan. El organismo no se queda impasible ante las invasiones de productos tóxicos ( tabaco, alcohol, exceso de grasas, contaminantes, sedentarismo, vagancia, pensamientos negativos, envidias, rencores, iras,ec…). Aprender de él es aprender de la vida. ¿Qué nos puede enseñar de una maquinaria que ha sido diseñada con el más pequeño detalle para funcionar óptimamente,con una duración media de 73 ó 78 años? Todo: economía, organización, compañerismo, trabajo en equipo, coordinación,etc. Es un gran libro de “Petete”, lleno de sabiduría e información. Escucharle nos evitará grandes males. A buen entendedor pocas palabras bastan.