Blog de Antonio Gutiérrez

La vida es movimiento, el movimiento es vida


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IMG_0434 Un buen programa retrasa el proceso de la osteoporosis y mejora el estado general de la persona mayor

Cuando acude al gimnasio una persona mayor con problemas de osteoporosis, frecuentemente mujer, se plantea un pequeño dilema: lo más conveniente es lo que menos gusta al cliente y conlleva cierto riesgo para el monitor, que debemos asumir si de verdad nos implicamos en procurarle el máximo beneficio.

   Siempre dependiendo del  grado evolutivo, ya que en la osteoporosis es mas exitoso y eficaz prevenirlo que curarlo o reducirlo, lo primero que tomaremos en consideración es,  una nutrición  equilibrada con abundancia de calcio  y luego un buen plan de ejercicio físico con una rutina de fuerza con resistencias y  disminuir el café, tabaco, alcohol y sedentarismo.

   El cuerpo que está casi siempre en reposo, se acostumbra a funcionar gastando los mínimos básales , así a menos músculo, menos ejercicio, dejando los sistemas cárdio-respiratorio, circulatorio, metabólico, óseo y muscular reducidos a la mínima expresión y solo se abastecen las necesidades vitales.

   Hay que tener en cuenta que el metabolismo del tejido óseo , incluyendo la asimilación de minerales, es estimulado en gran parte por las tracciones importantes que experimenta, o sea,  el hueso por falta de movimiento pierde densidad mineral y calcio, dando lugar a una fase preliminar a la osteoporosis llamada  osteopenia.

    Está demostrado,  que el entrenamiento físico con intensidad moderada, tres o cuatro veces a la  semana de forma continuada, provoca ganancia ósea, beneficio equivalente a la importancia de la carga,  o por lo menos frena la perdida si la actividad es suave. Los más indicados son los ejercicios de fuerza, a ser posible con máquinas, pues se pueden regular y controlar mejor, aunque también se puede emplear el propio cuerpo o pesos libres.

   Los beneficios del ejercicio afectan localmente, o sea sobre los huesos implicados en el trabajo y tener muy presente que cuanto mas carga se levanta al año, más beneficio óseo.

    Se deben realizar unas tres series de seis a doce repeticiones con el 80% del máximo peso levantado. Trabajar como mínimo tres o cuatro días ,las rutinas lo más completas posible, procurando dos o tres ejercicios por cada grupo muscular grande, con mayor incidencia en los ejercicios de piernas, cadera y columna baja.

   Sé que lo dicho rompe un poco con la prescripción generalizada de aconsejar actividad física suave que se suele aplicar a la gente mayor y  que esta recibe con más agrado, pero según los últimos estudios realizados sobre el tema, está demostrado que es más conveniente un tipo de ejercicio controladamente más agresivo, y pensar que la natación y el andar , aunque beneficien muchas otras cosas, tienen muy poca incidencia en ganar o evitar perdida ósea


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Vivir jubilosamente

Cumplir sesenta y cinco años, no debe ser el final de una etapa, sino la continuación de una vida jubilosa

Jubilación y júbilo, dos palabras  latinas  con una misma raíz pero con connotaciones , en nuestras sociedad, muy dispares. Sinónimos de jubilación son: retiro, alejamiento, separación, destitución, baja, pensión, paga. Según el diccionario  jubilación quiere decir: acción y efecto de jubilar o jubilarse. Es decir un paso de un estado a otro,  un proceso dinámico. No es, antes trabajaba y ahora no trabajo, no es antes era útil y ahora soy inútil. No es “antes era válido y ahora….” La jubilación es un proceso, con una trayectoria, con una acción para continuar la vida en otra dinámica distinta, pero no con una connotación negativa.

Para muchos la jubilación es un paso hIMG_0434acia la inactividad. Hacia una falta de movimiento, que sin duda alguna, acabará con estancamiento, y de ahí, hacia alguna enfermedad. Muchas son las personas que dicen: se jubiló y empezó a cambiar su carácter, se retiró y empezó a tener todo tipo de enfermedades, etc.

Sería interesante, cara a la salud física y mental, no dejar de estar activo. Eso, sí, no trabajar al ritmo de una actividad laboral ( el cuerpo ya no está para ello), pero sí  estar ocupado en distintas actividades (deporte, trabajos manuales, grupos sociales, trabajos de campo),etc.

Veamos la palabra : júbilo. Palabra  que tiene ver con “viva alegría, y especialmente la que se manifiesta con signos exteriores”.

Podríamos decir que lo ideal,  cosa que no significa “inalcanzable”, sería vivir una jubilación con júbilo, con alegría, con dinamismo, con optimismos. Eso sí, dentro de una realidad objetiva personal de limitaciones características de la edad.

No olvidemos que la inactividad es un caldo de cultivo para las enfermedades. Un cuerpo que no se mueve es un cuerpo que no responde ante las demandas, ya sean físicas o psíquicas.  Vivir con júbilo es vivir con expectativas positivas de futuro, con esperanza, con ilusión, con ganas de continuar  con  la vida. Las personas jubiladas disponen de más tiempo libre. Un tiempo que , de no tener responsabilidades o compromisos, puede volverse contra sí mismo.

Formar parte de grupo social es vital para las personas jubiladas. Todos tenemos nuestros días, unos mejores, otro peores. Por ello e vital sentirse apoyado, sentirse útil, sentirse amado y amar. Son necesidades básicas para el desarrollo de  la vida. Recordemos que la alegría, el optimismo, el júbilo, activa mecanismos neurológicos y endocrinos que provocan un aumento de endorfinas, sustancias que mejoran el estado de ánimo y nos ayudan a estar mejor físicamente.

Tenga una vida jubilosa.