Blog de Antonio Gutiérrez

La vida es movimiento, el movimiento es vida


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stick_figure_kick_soccer_800_6087Hay personas que, a fin de conseguir grandes resultados en poco tiempo, se esfuerzan  mucho en la práctica del deporte. En ocasiones sobrepasan su capacidad y sobrecargan su organismo. Existen una serie de signos que nos indican  una mala práctica del ejercicio o deporte.

 

Una palidez excesiva, súbita o progresiva, es el índice más importante de todos, porque significa que el corazón se debilita o no puede soportar el esfuerzo  que se está haciendo. Un rubor exagerado de la cara: en ciertos sujetos – adiposos, sanguíneos – sobre todo adultos, ese índice puede tener la misma significación que la palidez. La abertura exagerada de la boca, sobre todo en la inspiración, o simplemente gran dilatación de las alas de la nariz. Una respiración jadeante y precipitada. Una rigidez general y desacostumbrada durante la ejecución de los movimientos. Un ligero temblor de los músculos o de los miembros durante la ejecución de ciertos ejercicios de pura fuerza muscular, como el levantamiento. Un balanceo característico de la cabeza, echándola hacia atrás. Una disminución de los bríos, o desaliento repentino que contrasta con la modalidad del  principio de la sesión. Una falta súbita de atención. Un aspecto constreñido, forzado, fastidiado. Enervamiento, signo muy importante: impaciencia, malhumor, semblante agrio, torpeza, crisis de lágrimas, especialmente en niños y mujeres.

Los efectos inmediatos del forzamiento desaparecen rápidamente por la detención de todo movimiento, a menudo es  suficiente con reducir la actividad a un ejercicio tranquilo: marcha lenta, por ejemplo.

Los signos tardíos del abuso o sobreesfuerzo aparecen a la noche o al día siguiente del esfuerzo excesivo. Veamos algunos: Una somnolencia inusitada antes de comer, bien insomnio, las pesadillas son frecuentes. La inapetencia, o a veces, trastornos digestivos, que pueden llegar a la indigestión. Un enervamiento insólito; si se trata de un niño, llora, por ejemplo sin razón. Una gran laxitud al despertar. Como si hubiera sido golpeado por todo el cuerpo. La fatiga local, no es un signo de sobre esfuerzo, sino falta de costumbre de hacer un movimiento determinado, e indica que se debe perseverar en ese ejercicio, en tanto que el sobreesfuerzo necesita reposo. La dificultad del esfuerzo muscular; si el  poder de atención disminuye, al día siguiente de un esfuerzo físico es que ha sido excesivo.

En la práctica del esfuerzo muscular, los signos precoces de forzamiento significan falta de entrenamiento, en tanto que los signos tardíos significan exceso de entrenamiento.