Blog de Antonio Gutiérrez

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Psicología y salud

Verano , relaciones y aficiones

 El verano ya llegó, con todo su esplendor, fuerza y energía. Un tiempo  ideal para realizar ciertas actividades que van a redundar en nuestra salud, tanto física como mental. Y es que el hombre ( como todos los otros seres) forma parte de la naturaleza y como tal está condicionado e influenciado por los cambios estacionales. Lo podemos comprobar en las frases que se suelen oír en cada época: “ A mí el verano me pone las pilas, me da fuerzas, me da alegría”, otras, “ cuando llega el verano me siento más cansada”. Según sea nuestra tipología , carácter y estado de salud, así será nuestra respuesta ante  la  estación del año. Si la primavera es tiempo de “brote”, el verano es tiempo de “máxima expresión de energía”. El sol así lo muestra. Nuestro estado de ánimo, en general, es mejor con la luz. Recordemos que  en aquellos países en que hay falta de sol ( Suecia, Finlandia) existe un mayor índice de personas que sufren depresión.

La luz del verano  y la frescura (a la sombra) del atardecer nos invita a permanecer más tiempo con amigos, tertulias, conversaciones en plena calle, terraza, montaña o playa. El invierno es de recogimiento y el verano de expansión. Hablamos más, conocemos gente nueva. El verano es un tiempo ideal para  iniciar nuevos hábitos. Las vacaciones también invitan a leer, pasear sin prisas y a disfrutar. Las aficiones al aire libre, no sólo benefician nuestro cuerpo sino también estimulan el intercambio de neurotransmisores, lo que se traduce por un mejor estado de ánimo. Cierto es que a algunos les sienta un poco mal el verano: a los que padecen hipotensión y los que tiene ciertos problemas circulatorios ( varices, cardiopatas). Aprovechemos la fuerza del verano para motivarnos, planificar juntos, reunirnos, relajarnos y tomar energía y vitalidad de esa época del año para, luego en otoño, tener reservas. Propongámonos  nuevos hábitos en  la época veraniega. Levantarse antes (si no se ha pasado una noche en vela o de fiesta), nos hace aprovechar el día, nos aumenta el optimismo, nos despeja la mente, la visión de las cosas puede cambiar y el ánimo mejorar. Aprovechemos pues los días veraniegos.